Una sesión de hipertermia regional desde la perspectiva del paciente

Si su médico le ha recomendado la aplicación de hipertermia regional, sepa que se trata de una medida complementaria que forma parte de las combinaciones terapéuticas administradas. La hipertermia puede optimizar el efecto de la radioterapia y potenciar la tolerabilidad y eficacia de múltiples quimioterapias. Asimismo, es una opción interesante si se pretende fortalecer el sistema inmunitario. No en vano existe un mecanismo natural que eleva la temperatura corporal: la fiebre.
¿Qué ocurre entonces durante una sesión de hipertermia regional? En primer lugar, una de las alternativas disponibles consiste en subir la temperatura como una de las variantes menos estresantes. El tratamiento suele durar una hora, y lo recomendable es realizar una serie de varias sesiones consecutivas. En la fase aguda, esta secuencia puede incluir de dos a tres sesiones semanales. La periodicidad es mucho menor durante la etapa de seguimiento. Si el tumor responde satisfactoriamente, con independencia de la combinación de terapias (cirugía, quimio, radio), el uso posterior de la hipertermia está justificado una vez al año o cada seis meses en combinación con otros tratamientos inmunoestimulantes.

Preparación para la primera sesión y las subsiguientes
La buena noticia es que la hipertermia no tiene que doler y, si todo va bien, eso es lo que ocurre. Es conveniente beber un baso de agua antes del tratamiento. Cuando entre en la sala de tratamiento, se le pedirá que aparte todos los objetos metálicos que lleva. Es especialmente importante que así sea en el área de tratamiento del cuerpo. Si el tratamiento se va a aplicar en el bajo abdomen, será necesario quitarse el cinturón con hebilla metálica, pero podrán dejarse puestos los pendientes o posibles «piercings». Si, por ejemplo, se va a tratar el pecho, deben retirarse todos los collares. El área a tratar debe quedar desnuda, pero puede dejarse puesta la ropa en las demás partes del cuerpo. En cambio, es mejor quitarse los zapatos. La cartera o billetera y el móvil se deben depositar fuera de la cama de tratamiento ya que estos objetos pueden interferir con el campo magnético. Lamentablemente y por este mismo motivo, no se puede escuchar música con auriculares.
Ahora le colocarán en la cama. Esta cama está compuesta en su base de baldosas mullidas de espuma plástica. Intentaremos colocarlo en una posición lo más cómoda posible. Para ello utilizaremos cojines de rodillas, mantas y almohadas. Solo habrá un poco más de limitaciones en cuanto a la postura en el área de tratamiento. No dude en hacernos saber si se encuentra suficientemente cómodo. ¡Tiene que estar muy cómodo en esa postura!
A continuación, debajo del área de tratamiento le pondremos una estructura llena de agua bajo la cual estará el electrodo inferior. No se preocupe: no habrá riesgo de contacto directo con ningún componente eléctrico. Al principio el electrodo inferior suele estar un poco arqueado hacia arriba y se tiene la sensación de estar acostado sobre una protuberancia, pero solo serán unos minutos. Después el peso de su cuerpo descansará poco a poco sobre el agua y estará cómodo. Además, su primera impresión será que el equipo está frío. He aquí la explicación: buscamos expresamente que el agua que está por encima del electrodo se enfríe bien en un circuito. La mayoría de termorreceptores se encuentran debajo de la piel y si estos se enfrían es posible calentar mucho mejor el tejido profundo del organismo sin que esto produzca una sensación de dolor.
Un miembro del personal mueve hacia abajo un brazo con un electrodo analógico y también con un cojín de agua debajo. Este debe quedar bien ajustado al cuerpo, por lo que al principio se presionará más fuerte para que quede enclavado a aproximadamente medio centímetro por encima del cuerpo. Usted tiene la posibilidad de, en cualquier momento, mover hacia arriba el electrodo superior para interrumpir de inmediato el tratamiento con el pulsador de feedback del paciente (botón azul de abajo) que está fijado a la cama y que puede agarrar con la mano. En ocasiones, sobre todo si se trata de la zona de abdomen y tórax, el cuerpo se hunde un poco pasados 2-3 minutos y el electrodo superior ya no reposa completamente sobre la piel. Si notara que esto ocurre, avise a los operadores para que reajusten el sistema y restablezcan el contacto.

El tratamiento propiamente dicho
Ahora usted está situado entre el electrodo superior y el inferior. Su cuerpo actúa como un dieléctrico colocado entre dos polos de tensión que cambian entre positivo y negativo 13 millones de veces por segundo. Esto hace girar las moléculas de agua del área de tratamiento, lo que a su vez induce el incremento de temperatura debido a la fricción entre las moléculas, de dentro hacia fuera, por decirlo así.
En el protocolo terapéutico se prevé que la potencia aplicada se suba en determinados intervalos a lo largo del tratamiento (que suele durar, como se ha indicado, 60 min). Con esto se pretende contrarrestar los efectos fisiológicos del enfriamiento (como dilatación tisular y vascular y sudores). Es importante que no se acumule sudor sobre la piel en el área de tratamiento. Puesto que no se puede impedir la sudoración, hay que cambiar con frecuencia el paño fino o la gasa por otro totalmente seco durante el último tercio del tratamiento. Por otro lado, el protocolo terapéutico aumenta en intensidad de una sesión a otra, de modo que al cabo de unas cuatro sesiones sus ajustes estarán plenamente afinados.
Si hay que administrarle potencias muy elevadas (hacia el final de la sesión), puede que se oiga una breve señal sonora cada minuto. Entonces usted deberá pulsar el botón azul de arriba del pulsador de seguridad del paciente antes mencionado para indicar que todo está en orden y que se siente bien. Si esto no ocurre dentro de un intervalo de 15 segundos, el tratamiento se interrumpirá.
En general, un tratamiento de hipertermia regional es una experiencia agradable. Muchos pacientes se quedan dormidos durante la sesión, lo que es fantástico. El silencio y la relajante ausencia de ajetreo invitan al descanso durante esta hora.

Efectos secundarios y seguimiento
Si se utiliza correctamente, la hipertermia regional es uno de los procedimientos terapéuticos que menos efectos secundarios tienen. Es posible que se sienta algo cansado y lento en sus reacciones después de la sesión. Muy ocasionalmente, los pacientes han notificado una ligera sensación de mareo. Estos síntomas suelen haber desaparecido completamente al cabo de dos horas. Una de las contraindicaciones de la hipertermia es tener un marcapasos en el área de tratamiento. Pero su médico está familiarizado con todas estas cuestiones.
Si desea hacer preguntas, hable con su médico. Si su consulta es de carácter general, también puede ponerse en contacto con la empresa Celsius42 GmbH por correo electrónico escribiendo a info@celsius42.de.

Martin Rösch

La experiencia de Martin Rösch está asociada a Celsius42 desde su fundación. Sin embargo, como autónomo se dedicó durante muchos años de forma independiente a estudiar asuntos de aplicación clínica. Junto con los clientes, y en especial con el Dr. Hüseyin Sahinbas, llevó a cabo ensayos preclínicos de temperatura y participó en el diseño de perfiles de rendimiento. Aportó información y asesoramiento en el diseño de estudios y acumula muchos años de experiencia en visitas a clientes y entrevistas con nuestros usuarios y otros usuarios de la hipertermia. Martin Rösch ha sido ponente invitado en congresos de oncología sobre hipertermia en más de una docena de países y ha publicado artículos en torno a este tema en revistas científicas arbitradas.

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